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Felicito
a todos los que luchan
Eso dijo ayer Fidel, un luchador de toda su vida, a los que como
él apuestan por la humanidad
“Felicito
a todos los que luchan, a los que no desisten jamás ante las
dificultades; a los que creen en las capacidades humanas para crear,
sembrar y cultivar valores e ideas; a los que apuestan por la
humanidad; ¡a todos los que comparten la hermosa convicción de que
un mundo mejor es posible!”.
Con
esta certeza culminó Fidel, en la noche de ayer, sus palabras en el
acto político-cultural por el aniversario 45 del triunfo de la
Revolución.
En
el capitalino teatro Carlos Marx, el Comandante en Jefe hizo votos
por salvar al mundo del desastre natural y social en el que se
encuentra entrampado, y ofreció numerosos datos que demuestran la
necesidad de cambiar los cánones establecidos.
Fidel
felicitó de modo especial a los que supieron cumplir gloriosas
misiones internacionalistas, hoy simbolizadas en la ejemplar
conducta de los Cinco Héroes Prisioneros del Imperio.
El
presidente del
Consejo de Estado y del Gobierno pronunció su discurso tras una
exquisita gala cultural, comparable con un framboyán de fuego, si
se le buscara una semblanza en el elevado vuelo poético con el que
transcurrió. Un fuego de madurez, solemnidad, amor y espiritualidad,
que llenaron la escena.
En
realidad, más que la cultura cubana honrando a la Revolución, fue
la Revolución misma descubriéndose en su profunda, inmensa y
polifacética obra cultural en los 45 minutos que parecieron breves
segundos, de tanta excelencia.
Por
el escenario desfilaron la vigorosidad de nuestras raíces africanas
en la gestualidad de la compañía de danza Retazos; la nostalgia
enaltecedora, en La Lupe interpretada por el Coro
Nacional de Cuba; la universalidad, en la melodiosa comunión del
Coro Nacional Infantil; la raigambre y cubanía, en el Despertar
de Ramón Fabián Veloz.
También
la mezcla que dio origen a lo criollo en la interpretación del
ballet de Lizt Alfonso; lo romántico y cálido en la voz de Omara
Portuondo; la solemnidad de la interpretación de El gran día de
Enero, por la soprano Bárbara Llanes, acompañada de la
Orquesta Sinfónica Nacional; la evocación en el pas de deux, del
Ballet de la Televisión; la confianza profunda e irrevocable de que
nada impedirá nuestros sueños, en los representantes de la Nueva
Trova: Vicente Feliú, Liuba María Hevia y Amaury Pérez; y la
continuidad en las manos de cientos de niños con flores, entregadas
a los que mañana continuarán en sus empeños. |